{"id":4027,"date":"2020-07-14T11:35:51","date_gmt":"2020-07-14T11:35:51","guid":{"rendered":"http:\/\/parroquiamilagrosa.es\/wp\/?page_id=4027"},"modified":"2020-07-14T12:01:48","modified_gmt":"2020-07-14T12:01:48","slug":"a-plegaria-eucaristica","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/parroquiamilagrosa.es\/?page_id=4027","title":{"rendered":"A Plegaria Eucar\u00edstica"},"content":{"rendered":"<h1>A Plegaria Eucar\u00edstica<\/h1>\n<p style=\"text-align: left;\">Al tema de la plegaria eucar\u00edstica durante los a\u00f1os de postconcilio \u00a0le han dedicado muchos estudios. El tema, pod\u00edamos decir, se ha revelado nuclear en el estatuto teol\u00f3gico y en la problem\u00e1tica pastoral en el terreno lit\u00fargico<sup>1<\/sup>. En la reforma conciliar, la plegaria eucar\u00edstica se ha desarrollado de manera original, pero tambi\u00e9n tradicional (teniendo en cuenta la gran tradici\u00f3n de la Iglesia). Por poner un ejemplo en la liturgia romana de una plegaria eucar\u00edstica (canon) se ha pasado a 13 en el misal actual de Pablo VI. Nuestra reflexi\u00f3n sobre la plegaria no pretende ser original, sino m\u00e1s bien, constatar una vez m\u00e1s su importancia y su valor. Descubrir el contenido y el valor de esta plegaria es profundizar en el misterio eucar\u00edstico desde la propia eucolog\u00eda (las oraciones) de la liturgia que es tambi\u00e9n lex \u00a0credendi y traditio fidei de la Iglesia.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El misal actual ofrece en las plegarias eucar\u00edsticas un gran contenido teol\u00f3gico y lit\u00fargico, por lo tanto un gran contenido de fe. El volver ahora nuestra reflexi\u00f3n sobre la plegaria eucar\u00edstica, no pretende otra cosa que exponer la gran riqueza que encierra esta oraci\u00f3n, para llegar, no solo a celebrar con m\u00e1s sentido, sino tambi\u00e9n a vivirla en todos sus aspectos para conseguir disfrutar verdaderamente de aquello que creemos, celebramos y vivimos. Pienso que es algo que todav\u00eda no hemos conseguido del todo: disfrutar de la fe.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: left;\" align=\"center\"><strong>Qu\u00e9 es la plegaria eucar\u00edstica<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: left;\">Partimos de la definici\u00f3n que da la Introducci\u00f3n General del Misal Romano (IGMR).<sup>2<\/sup>\u00a0La Plegaria eucar\u00edstica es el centro y culmen de toda la celebraci\u00f3n, es una plegaria de acci\u00f3n de gracias y consagraci\u00f3n. Es una oraci\u00f3n que el sacerdote, invitando al pueblo a asociarse a \u00e9l, dirige en nombre de toda la comunidad, por Jesucristo en el Esp\u00edritu santo, a Dios Padre. El sentido de esta oraci\u00f3n, sigue diciendo la IGMR, es que toda la congregaci\u00f3n de los fieles se una con Cristo en el reconocimiento de Dios y en la ofrenda del sacrificio<sup>3<\/sup>. La plegaria eucar\u00edstica llamada tambi\u00e9n an\u00e1fora o canon (refiri\u00e9ndose a la 1\u00aa plegaria que hoy est\u00e1 en nuestro misal \u201ccanon romano\u201d) es la gran oraci\u00f3n que comienza despu\u00e9s de la oraci\u00f3n de presentaci\u00f3n de los dones (s\u00faper oblata) y va hasta el padrenuestro. Comienza con el di\u00e1logo \u201cel Se\u00f1or est\u00e9 con vosotros\u201d y termina con el gran Am\u00e9n despu\u00e9s de la doxolog\u00eda. La plegaria eucar\u00edstica es el coraz\u00f3n de toda celebraci\u00f3n eucar\u00edstica.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Toda la acci\u00f3n celebrativa donde la Iglesia cumple el mandato del Se\u00f1or: \u201chaced esto en memoria m\u00eda\u201d, recibe el nombre de eucarist\u00eda. En los primeros tiempos se le llam\u00f3 fracci\u00f3n del pan, cena del Se\u00f1or, pero ya en el siglo II recibe el nombre de eucarist\u00eda (acci\u00f3n de gracias gozosa). Desde entonces no se ha dejado de llamar eucarist\u00eda, si bien durante mucho tiempo ha predominado el nombre de misa. Con el Concilio Vaticano II se ha vuelto a recuperar el nombre de eucarist\u00eda, viniendo a llamar a la parte central de la misma plegaria eucar\u00edstica. Es, en esta plegaria, donde llega a su plenitud y m\u00e1xima expresi\u00f3n la acci\u00f3n de gracias y la alabanza a Dios. Toda la plegaria es acci\u00f3n de gracias. Tiene un estilo propio, un g\u00e9nero literario original. Es un estilo y g\u00e9nero bendicional: es una bendici\u00f3n a Dios, una alabanza y acci\u00f3n de gracias.<sup>4<\/sup>\u00a0As\u00ed como la eucarist\u00eda es centro y culmen de toda la liturgia, la plegaria eucar\u00edstica es centro y culmen de la eucarist\u00eda. Sin esta plegaria toda la celebraci\u00f3n eucar\u00edstica quedar\u00eda privada de la presencia objetiva del sacrificio redentor de Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Su dinamismo interno se orienta en cuatro dimensiones: alabanza y glorificaci\u00f3n del Padre por las maravillas realizadas en la historia de la salvaci\u00f3n; presencializaci\u00f3n y ofrecimiento del sacrificio de Cristo; invocaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo sobre los dones y la comunidad; e intercesi\u00f3n o comuni\u00f3n eclesial.<sup>5<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Para comprender la importancia de la plegaria eucar\u00edstica, su estructura, lenguaje y contenido es imprescindible partir de los datos aportados en los relatos de la instituci\u00f3n de la eucarist\u00eda del Nuevo Testamento.<sup>6<\/sup>\u00a0El origen de la plegaria eucar\u00edstica se halla en la \u00faltima Cena de Jes\u00fas. \u201cJes\u00fas tomo el pan, dio gracias, lo parti\u00f3 y lo dio a sus disc\u00edpulos\u2026. Despu\u00e9s de cenar hizo lo mismo con el c\u00e1liz diciendo\u2026\u201d(Lc 22, 14-20 y paralelos en Mateo y Marcos; Pablo en 1Cor 11). Con estos gestos Jes\u00fas se entreg\u00f3 a s\u00ed mismo, y al mismo tiempo mostr\u00f3 a sus disc\u00edpulos un modelo de celebraci\u00f3n para que la Iglesia continuara repitiendo lo que el hab\u00eda realizado.<sup>7<\/sup>\u00a0Desde hace veinte siglos, la Iglesia al celebrar la eucarist\u00eda quiere reproducir con fidelidad los gestos y palabras atribuidas a Jes\u00fas durante su \u00faltima Cena. No hay un texto \u00fanico, el relato fundador lo encontramos en diversos pasajes neotestamentarios, en Mt, Mc, Lc y Pablo. Hay que volver a las fuentes. En la \u00faltima Cena, dice Jes\u00fas<strong>:\u00a0<\/strong>Haced esto en memoria m\u00eda (1 Co 11,23-25; Mc 14,22-24; Mt 26, 26-28; Lc 22,14-20). Y luego tenemos otros textos que nos aportan datos sobre la eucarist\u00eda(Lc 24, 13-35; tambi\u00e9n los diversos relatos de la multiplicaci\u00f3n de los panes Mt 15,19; 15,16; Mc 6,41; 8,6; Lc 9,16; Jn 6,11; 21,1-14; el discurso de Jes\u00fas en la sinagoga de Cafarna\u00fan, Jn 6; el lavatorio de los pies en Jn 13; etc.)<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Tenemos por lo tanto cuatro fuentes del relato de la \u00faltima Cena. Las diferencias entre los diversos relatos muestran por un lado la imposibilidad de descubrir con certeza absoluta el contenido de la \u00faltima Cena y, por otro, que la preocupaci\u00f3n fundamental no era la de transmitirnos exactamente y de manera integral todo lo que hizo Jes\u00fas, sino trasmitir aquello que fue novedoso y fundamentar su pr\u00e1ctica.<sup>8<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Hay cuatro gestos que se repiten en todos los relatos: tom\u00f3; dio gracias\/lo bendijo; parti\u00f3; dio. Esta f\u00f3rmula evang\u00e9lica con cuatro acciones viene a ser la f\u00f3rmula lit\u00fargica caracter\u00edstica de la eucarist\u00eda cristiana. En aquellas dos oraciones con las que Jes\u00fas dio gracias (sobre el pan y sobre el c\u00e1liz) se encuentra el origen y modelo de la plegaria eucar\u00edstica de la Iglesia. En nuestra plegaria se halla la acci\u00f3n de gracias de Jes\u00fas por medio del sacerdote.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Jes\u00fas nos dijo haced esto en memoria m\u00eda. La Iglesia desde el primer momento quiso hacer aquello que \u00c9l hizo. Sin embargo la acci\u00f3n de gracias de Jes\u00fas aquella noche no nos ha sido transmitida al pie de la letra, como as\u00ed sucedi\u00f3 con el Padrenuestro.<sup>9<\/sup>\u00a0De aquella oraci\u00f3n al estilo jud\u00edo, transmitida por los ap\u00f3stoles fue tomando cuerpo la plegaria eucar\u00edstica cristiana. Aqu\u00e9l dar gracias de Jes\u00fas, ha permanecido vivo y fiel en la Iglesia de todos los lugares. La plegaria eucar\u00edstica tiene como objetivo el dar gracias, el celebrar a Dios. Con esta oraci\u00f3n la Iglesia da gracias a Dios por Cristo en el Esp\u00edritu Santo. Es m\u00e1s, afirmamos que por medio de la plegaria es el mismo Cristo quien contin\u00faa dando gracias a Dios. Lo expresa bellamente el catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica en el n. 1359.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Cristo aquella noche nos dej\u00f3 el memorial de su pasi\u00f3n, muerte y resurrecci\u00f3n. Con los gestos de la \u00faltima Cena adelanta la consumaci\u00f3n de su entrega, el tiempo de la resurrecci\u00f3n. \u00c9l cumpli\u00f3 la voluntad de Dios y su vida y su muerte ha sido una ofrenda y una respuesta \u00fanica de acci\u00f3n de gracias al Padre. Toda la vida de Cristo es una ofrenda permanente que llega a su cenit en el misterio pascual y se prolonga en la eucarist\u00eda. \u00c9l es ahora nuestra acci\u00f3n de gracias y al mismo tiempo el don del amor de Dios y la respuesta de alabanza de Dios. Nuestra eucarist\u00eda, no solo parte de la de Cristo, sino que Cristo mismo viene a ser nuestra eucarist\u00eda.<sup>10<\/sup>\u00a0Esta eucarist\u00eda es la que celebra la Iglesia en el Esp\u00edritu. Es la Iglesia, la que ahora necesita dar gracias a Dios por Cristo y el Esp\u00edritu y no lo hace porque Dios necesite nuestra acci\u00f3n de gracias, lo necesita la misma Iglesia.<sup>11<\/sup> En la eucarist\u00eda se aprende que dar gracias no es un gesto neutro e indiferente, sino un gesto que compromete como \u201c aquella noche\u201d. Cristo al dar gracias se compromet\u00eda llevando su vida entregada a su consumaci\u00f3n perfecta. Dar gracias exige libertad y compromiso, amor y entrega.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: left;\" align=\"center\"><strong>Origen de la plegaria eucar\u00edstica<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: left;\">Ya hemos se\u00f1alado que el origen de nuestras plegarias eucar\u00edsticas est\u00e1 en aquella acci\u00f3n de gracias de Cristo en la \u00faltima Cena sobre el pan y sobre el vino.<sup>12<\/sup>\u00a0La comunidad cristiana prolonga en el tiempo el dio gracias-bendici\u00f3n de Jes\u00fas. En las fuentes encontramos dos palabras\u00a0<em>eulogein\u00a0<\/em>en Marcos y Mateo y\u00a0<em>eucharistein<\/em>\u00a0en Lucas y Pablo. La primera hace referencia a la acci\u00f3n de bendecir. El significado original es de alabanza pero puede significar acci\u00f3n de gracias por los beneficios recibidos.\u00a0<em>Eucharistein<\/em>\u00a0hace referencia a la acci\u00f3n de gracias a Dios o al hombre y tiene una connotaci\u00f3n significativa m\u00e1s restrictiva que el termino eulogia. La plegaria tiene un estilo propio, un g\u00e9nero literario original que llamamos estilo y g\u00e9nero bendicional, es decir alabanza y acci\u00f3n de gracias. Pero a la hora de concretar m\u00e1s los estudiosos mantienen opiniones diversas. Sobre los or\u00edgenes literarios de la plegaria eucar\u00edstica se han producido muchos estudios y todav\u00eda se siguen produciendo.<sup>13<\/sup>\u00a0El origen jud\u00edo bendicional de la plegaria nadie lo discute pero la duda surge al se\u00f1alar una forma determinada como antecedente m\u00e1s directo de nuestra plegaria. Se relaciona con tres tipos de oraci\u00f3n jud\u00eda: la berakah, oraci\u00f3n de bendici\u00f3n, la birkat ha manzon, oraci\u00f3n de gracias y la todah, oraci\u00f3n sacrifical de alabanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La berakah, la palabra significa bendici\u00f3n descendente de Dios al hombre y una ascendente del hombre a Dios. La estructura de esas oraciones suele ser: Una alabanza inicial a Dios o una invitaci\u00f3n a ella; enumeraci\u00f3n (memorial) de las maravillas obradas por Dios; la alabanza desemboca en una petici\u00f3n o intercesi\u00f3n; acaba con una alabanza final. En tiempo de Cristo la oraci\u00f3n de bendici\u00f3n estaba muy arraigada. En Cristo encontramos oraciones de bendici\u00f3n Mt 11,25-26; Lc 10,21; Jn 11,41. Tambi\u00e9n el Magnificat, el Benedictus, la oraci\u00f3n de Sime\u00f3n son ejemplos de oraci\u00f3n bendicional.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La birkat ha manzon. Algunos autores creen que el origen de la plegaria est\u00e1 en la birkat ha manzon, la oraci\u00f3n de acci\u00f3n de gracias despu\u00e9s de las comidas. La idea central ser\u00eda la acci\u00f3n de gracias. Esta oraci\u00f3n tiene como tres partes: bendici\u00f3n, acci\u00f3n de gracias y petici\u00f3n. Debemos decir que en el NT a veces se usa indistintamente las palabras bendici\u00f3n y acci\u00f3n de gracias.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La Todah. Para otros autores el origen est\u00e1 en la todah que es la oraci\u00f3n de alabanza con tono sacrificial. Es una oraci\u00f3n m\u00e1s conectada con las comidas sacrificiales, penitenciales, en el marco de la renovaci\u00f3n de la alianza. Es una acci\u00f3n de dos partes: una m\u00e1s de alabanza y acci\u00f3n de gracias por las maravillas de Dios y otra m\u00e1s de tono de petici\u00f3n y s\u00faplica para que Dios siga actuando.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Con lo dicho hasta ahora podemos afirmar que dando por seguro su origen jud\u00edo es dif\u00edcil determinar la genealog\u00eda de la plegaria eucar\u00edstica cristiana. Tenemos pocos datos en los primeros siglos para poder saber con certeza el camino que sigui\u00f3 la iglesia primitiva hasta formular las plegarias que ahora conocemos. Como bien dice Aldazabal<sup>14<\/sup>\u00a0se siguieron diversas l\u00edneas a la hora de cristianizar la oraci\u00f3n jud\u00eda: tanto la berakah, como la birkat ha manzon o la todah pueden influir. Lo \u00fanico que es claro es que la plegaria eucar\u00edstica cristiana es \u00a0heredera de la plegaria \u00a0jud\u00eda. Los cristianos han llenado la herencia jud\u00eda de un sentido nuevo: la alabanza y acci\u00f3n de gracias por Cristo Jes\u00fas. La Iglesia no se inventa la plegaria eucar\u00edstica como tampoco se inventa la eucarist\u00eda. La comunidad explica y desarrolla las actuaciones de Jes\u00fas pre\u00f1adas de sentido y cargadas de contenido. Jes\u00fas es, pues, el que instituye la eucarist\u00eda en su n\u00facleo fundamental y original. Acaece en este \u00e1mbito lo mismo que sucedi\u00f3 en la formaci\u00f3n de los evangelios y en el conjunto de todo misterio cristiano: La Iglesia no inventa el evangelio; solo recuerda y ahonda, resaltando ciertos matices y sobre todo explicitando el contenido impl\u00edcito en la palabra y la obra de su \u00fanico fundador.<sup>15<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Partiendo de ese origen embrionario en la \u00faltima Cena, se fueron desarrollando en la Iglesia variedad de plegarias eucar\u00edsticas que podemos clasificarlas en los siguientes bloques: paleoan\u00e1foras o an\u00e1foras primitivas, an\u00e1foras orientales, plegarias eucar\u00edsticas occidentales no romanas y plegarias eucar\u00edsticas romanas.<sup>16<\/sup>\u00a0Ello se debe a la variedad de familias lit\u00fargicas, o dicho de otro modo, en la Iglesia no encontramos un solo rito a la hora de celebrar el misterio de Cristo, sino que encontramos distintos ritos, que solemos clasificar en primer lugar como orientales y occidentales.<sup>17<\/sup>\u00a0Nos encontramos as\u00ed con variedad de plegarias en las diversas tradiciones lit\u00fargicas de Oriente y Occidente. En Oriente se\u00f1alamos algunas plegarias: la an\u00e1fora de Addai y Mari que es la m\u00e1s antigua conocida despu\u00e9s de la Didach\u00e9. Proviene del oriente sirio. La an\u00e1fora de Serapi\u00f3n, presenta una estructura muy antigua. Hay otras muchas an\u00e1foras. En la parte m\u00e1s oriental o antioquena tenemos la an\u00e1fora que nos aparece en las Constituciones Apost\u00f3licas;<sup>18<\/sup>\u00a0las an\u00e1foras llamadas de san Basilio, San Juan Cris\u00f3stomo, Santiago, etc.; del \u00e1rea alejandrina (\u00e1rea de Egipto), adem\u00e1s de la de Serapi\u00f3n, esta la llamada de San Marcos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">\u00c9stas an\u00e1foras o plegarias presentan caracter\u00edsticas diferentes. La principal caracter\u00edstica se refiere al lugar que ocupa la ep\u00edclesis (invocaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo). Algunas la \u00a0colocan despu\u00e9s del relato de la instituci\u00f3n y de la anamnesis (memorial), as\u00ed lo hace la de Hip\u00f3lito, Santiago, San Basilio, y m\u00e1s tarde las del rito galicano e hispano. Otras como las alejandrinas y la romana colocan la ep\u00edclesis antes del relato de la instituci\u00f3n y una segunda ep\u00edclesis despu\u00e9s sobre la comunidad. As\u00ed lo hacen por ejemplo la plegaria de Addai y Mari, Serapi\u00f3n, San Marcos y el canon romano.<sup>19<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En cuanto a Occidente, en Roma se hizo un \u00fanico texto para la plegaria eucar\u00edstica, el llamado canon romano (la primera plegaria de nuestro misal actual).<sup>20<\/sup>\u00a0Pero tenemos que se\u00f1alar tambi\u00e9n las plegarias de la liturgia ambrosiana (zona de Mil\u00e1n)<sup>21<\/sup>\u00a0y las plegarias del rito hispano, lo m\u00e1s caracter\u00edstico de la liturgia hisp\u00e1nica es que tiene una plegaria para cada celebraci\u00f3n compuesta por partes m\u00f3viles, propias de cada celebraci\u00f3n y otras fijas.<sup>22<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Ya hemos se\u00f1alado antes que la plegaria eucar\u00edstica tiene un estilo propio, un g\u00e9nero particular, pero encontramos que tambi\u00e9n tiene una estructura espec\u00edfica, esto es, unos elementos comunes (dentro de algunas variedades). Se\u00f1alamos ahora estos elementos, esta l\u00f3gica estructural de la plegaria de rito romano, tal como nos es expuesta por el misal romano:<sup>23<\/sup><\/p>\n<h2 style=\"text-align: left;\"><strong>Acci\u00f3n de gracias<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: left;\">La acci\u00f3n de gracias se desarrolla sobre todo en el prefacio, la 1\u00aa parte de la plegaria comienza con un dialogo inicial y terminar\u00eda en el Sanctus. El dialogo inicial: \u201cEl Se\u00f1or est\u00e9 con vosotros\u2026 Levantemos el coraz\u00f3n\u2026 Demos gracias a Dios\u2026\u201d es invariable en todas las plegarias. Es una invitaci\u00f3n a dar gracias a Dios de modo gozoso. Prepara el \u00e1nimo, busca la participaci\u00f3n. Este dialogo indica que la plegaria aunque la pronuncia s\u00f3lo el sacerdote, es una acci\u00f3n de todos, el sacerdote pone la voz pero es la Iglesia la que la hace.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Dentro del prefacio encontramos todav\u00eda una estructura particular: protocolo, cuerpo y escat\u00f3logo (protocolo final). El protocolo es casi siempre id\u00e9ntico: \u201cEn verdad es justo y necesario\u2026\u201d enfatiza la necesidad de dar gracias a Dios. El cuerpo es la parte m\u00e1s importante y tambi\u00e9n la m\u00e1s variable. Se exponen los motivos por los que se dan gracias. Se da gracias por toda la obra de salvaci\u00f3n pero nos vamos fijando en aspectos determinantes, seg\u00fan el d\u00eda, la fiesta o el tiempo lit\u00fargico. El protocolo final proclama la uni\u00f3n entre la Iglesia de la tierra y la Iglesia celeste. Por la celebraci\u00f3n de la liturgia nos unimos a la comunidad del cielo y participamos de la liturgia celeste. La liturgia que ahora celebramos dar\u00e1 paso a la liturgia del cielo. \u00c9sta \u00faltima parte es una invitaci\u00f3n a darnos cuenta de ello y a unirnos en la alabanza celestial. El misal actual de Pablo VI ha introducido m\u00e1s de ochenta prefacios. Todas ellas son piezas hermos\u00edsimas de gran belleza y contenido teol\u00f3gico.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: left;\"><strong>Aclamaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: left;\">La alabanza del prefacio proclamada por el sacerdote es interrumpida y a la vez subrayada con la aclamaci\u00f3n del Sanctus.<sup>24<\/sup>\u00a0Es una aclamaci\u00f3n gozosa, el texto se tom\u00f3 de Isa\u00edas 6,3 y de Mt. 21,9. Entr\u00f3 en la liturgia a partir del siglo IV. La asamblea se une al sacerdote y tambi\u00e9n al canto del cielo (los \u00e1ngeles y santos). El sanctus resalta la santidad del Dios trino (con el trisagio) y al mismo tiempo centra la alabanza en el enviado de Dios: Jesucristo, el que vino para salvarnos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La alabanza se continua en el postsanctus, el vere sanctus: \u201cVerdaderamente eres santo y fuente de santidad\u201d (PE II). Sirve de enlace con la primera ep\u00edclesis que viene a continuaci\u00f3n. La l\u00f3gica es clara: T\u00fa que eres santo, santifica estos dones, nuestra ofrenda. Hasta este momento de la plegaria todo ha sido alabanza y acci\u00f3n de gracias a Dios, al Dios bueno, al Dios que se revela en la historia que manifiesta su bondad en la obra de la creaci\u00f3n y sobre todo en la obra de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: left;\"><strong>Ep\u00edclesis<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: left;\">Significa invocaci\u00f3n. Es la invocaci\u00f3n que hacemos al Padre, para que env\u00ede su Esp\u00edritu sobre nuestra eucarist\u00eda. En realidad toda la plegaria es una ep\u00edclesis, pero en este momento aparece su explicitaci\u00f3n \u201cenv\u00eda Se\u00f1or tu Esp\u00edritu\u2026\u201d Es un momento al que la Iglesia atribuye gran importancia, y no s\u00f3lo se da en la plegaria eucar\u00edstica, lo encontramos en otros sacramentos: sobre el agua bautismal, sobre el crisma, sobre los que van a ser ordenados, etc. La celebraci\u00f3n eucar\u00edstica es la actualizaci\u00f3n del misterio pascual de Cristo, hasta el punto que se identifica con \u00c9l, aunque sea de una manera sacramental. Solamente con la fuerza del Esp\u00edritu y su actuaci\u00f3n es posible que la salvaci\u00f3n de Cristo se realice hoy y aqu\u00ed, y s\u00f3lo por su fuerza se hace eficaz para nosotros. S\u00f3lo el Esp\u00edritu nos hace presente a Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Lo peculiar de la plegaria eucar\u00edstica de tipo romano, o sea la que tenemos en nuestro misal es que tiene dos ep\u00edclesis, una antes del relato de la instituci\u00f3n y otra despu\u00e9s del memorial. Una sobre los dones y otra sobre la comunidad. Otra peculiaridad de las plegarias de Occidente es que la invocaci\u00f3n del Esp\u00edritu se hace antes de las palabras de la instituci\u00f3n. Las de tipo oriental y las m\u00e1s antiguas siempre despu\u00e9s del relato de la instituci\u00f3n. Esta postura la encontramos en las nuevas plegarias de nuestro misal al a\u00f1adir una segunda ep\u00edclesis. La ep\u00edclesis despu\u00e9s del relato de la instituci\u00f3n es un testimonio muy antiguo y adem\u00e1s manifiesta mejor todo el esquema de la historia de la salvaci\u00f3n. La obra del Padre que env\u00eda al Hijo y luego al Esp\u00edritu para llenar de plenitud la obra de Cristo. La ep\u00edclesis nos manifiesta que la obra de la salvaci\u00f3n en nosotros y, por lo tanto, la eucarist\u00eda acontece por obra del Esp\u00edritu, no es por nuestra fuerza, aunque repitamos las palabras del Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La ep\u00edclesis es un momento capital. A las dos ep\u00edclesis de nuestra plegaria las solemos denominar \u201cde consagraci\u00f3n y de comuni\u00f3n\u201d. La primera, ya hemos hablado de ella, invocamos al Esp\u00edritu para que transforme el pan y el vino en cuerpo y sangre de Cristo. La segunda, de comuni\u00f3n, se pide la actuaci\u00f3n del Esp\u00edritu para que transforme a la Iglesia en cuerpo de Cristo por el Esp\u00edritu, para que la Iglesia sea edificada en cuerpo del Se\u00f1or.<br \/>\nHa habido una controversia teol\u00f3gica sobre cual es el momento de la consagraci\u00f3n: las palabras del relato o la ep\u00edclesis. Los orientales han puesto m\u00e1s hincapi\u00e9 en la ep\u00edclesis, los occidentales m\u00e1s en las palabras del Se\u00f1or. Podemos decir que los orientales han desarrollado m\u00e1s la teolog\u00eda del Esp\u00edritu y los occidentales, nosotros, m\u00e1s la cristolog\u00eda. Esta discusi\u00f3n quedar\u00eda zanjada si se admite que toda la plegaria eucar\u00edstica tiene un sentido consacratorio.<sup>25<\/sup>\u00a0No es tanto el momento, sino qui\u00e9n. En nuestra plegaria se manifiesta: invocaci\u00f3n del Esp\u00edritu y adem\u00e1s palabras de la instituci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Terminemos diciendo que es el Esp\u00edritu Santo al que le compete toda obra de consagraci\u00f3n y santificaci\u00f3n en la Iglesia. Desde esta actuaci\u00f3n del Esp\u00edritu debemos entender la doble vertiente: consagraci\u00f3n de los dones y consagraci\u00f3n de las personas.<sup>26<\/sup><\/p>\n<h2 style=\"text-align: left;\"><strong>Relato de la instituci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: left;\">Son las palabras de Jes\u00fas en la \u00faltima Cena. En la eucarist\u00eda tratamos de repetir los gestos y las palabras de Jes\u00fas en la \u00faltima Cena renovando y actualizando el acontecimiento salvador. La IGMR<sup>27<\/sup>\u00a0nos dice que son palabras de instituci\u00f3n y consagraci\u00f3n \u201ccon las palabras y gestos de Cristo, se realiza el sacrificio que el mismo Cristo instituy\u00f3 en la \u00faltima Cena, cuando bajo las especies de pan y vino ofreci\u00f3 su Cuerpo y su Sangre y se lo dio a los ap\u00f3stoles en forma de comida y bebida, y les encarg\u00f3 perpetuar este misterio\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En este momento, despu\u00e9s de la alabanza, la plegaria llega a su centro de mayor densidad lit\u00fargica y teol\u00f3gica. La alabanza que se inici\u00f3 y desarroll\u00f3 en el prefacio, que se subray\u00f3 en el Santo se convierte en memorial sacramental de lo que Cristo dijo y realiz\u00f3, tanto en la cena como en la cruz.<sup>28<\/sup>\u00a0Todas las maravillas realizadas por Dios desde la creaci\u00f3n llegan a su punto culminante en la pascua de Cristo. Estas palabras atestiguan que lo que nosotros celebramos en la eucarist\u00eda no es obra nuestra. Cristo mismo, mediante el ministerio sacerdotal, que act\u00faa en persona Christi, dice las palabras que dijo en la \u00faltima Cena.<sup>29<\/sup>\u00a0Estas palabras son lo que constituyen en t\u00e9rminos escol\u00e1sticos la forma del sacramento (la palabra sacramental) de aqu\u00ed viene la pregunta, cu\u00e1ndo se consagra. Respondemos que para la liturgia no es tanto el momento concreto sino el conjunto, la acci\u00f3n. Consagra la acci\u00f3n del Esp\u00edritu, pero se requiere las palabras de Cristo. De las palabras de Cristo y el poder del Esp\u00edritu resulta la presencia real, sacramental, pero real, como dir\u00eda Trento: verdaderamente, realmente, sustancialmente. Por ello se hace genuflexi\u00f3n despu\u00e9s de las palabras sobre el pan y despu\u00e9s sobre el vino para confesar que en la eucarist\u00eda adoramos la presencia del Se\u00f1or.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">La celebraci\u00f3n de la eucarist\u00eda es el hoy de la pascua de Cristo, aquello que el Se\u00f1or nos dej\u00f3 en la \u00faltima Cena, realiz\u00f3 en su pasi\u00f3n y su resurrecci\u00f3n, lo actualizamos hoy en la celebraci\u00f3n, lo veneramos y lo adoramos, as\u00ed queda claro que la eucarist\u00eda no es obra nuestra sino obediencia a lo que Cristo quiso dejarnos hasta que vuelva.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: left;\"><strong>An\u00e1mnesis (memorial)<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: left;\">Esta parte de la plegaria es la que viene a continuaci\u00f3n de las palabras de la instituci\u00f3n. Es el recuerdo y actualizaci\u00f3n del misterio pascual de Cristo, expresado con formulas diversas en las distintas plegarias del misal. Este recuerdo y actualizaci\u00f3n de la muerte y resurrecci\u00f3n de Cristo comienza con la intervenci\u00f3n de la asamblea: anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrecci\u00f3n, contin\u00faa con las palabras del sacerdote.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El memorial no es un simple recuerdo de algo pasado, sino de algo verdaderamente actual y eficaz para nosotros aqu\u00ed y ahora. As\u00ed, nosotros, hoy podemos participar de la salvaci\u00f3n manifestada en Cristo Jes\u00fas. La Iglesia al celebrar la eucarist\u00eda cumple el mandato del Se\u00f1or y as\u00ed recuerda y actualiza su pasi\u00f3n, su resurrecci\u00f3n y su ascensi\u00f3n al cielo. Quiz\u00e1s convenga detenernos, para entenderlo mejor, en la noci\u00f3n de memorial. Partimos de la noci\u00f3n tal como es explicitada en el Catecismo de la Iglesia:<sup>30<\/sup><br \/>\n&#8211; Desde un punto de vida b\u00edblico,<sup>31<\/sup>\u00a0el memorial expresa la realidad del acontecimiento y su actualizaci\u00f3n objetiva, as\u00ed como la presencia de la cosa conmemorada, pero al mismo tiempo dice que \u00e9sta no se repite, no se le saca de su lugar hist\u00f3rico, y, sin embargo, hace sentir su efecto en el presente, est\u00e1 presente.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">-Desde un punto de vista dogm\u00e1tico, cuando el ministerio ordenado pronuncia la plegaria y dentro de ella las palabras consagratorias sobre el pan y el vino, est\u00e1 realizando el memorial que Cristo nos mand\u00f3; es decir, no una mera conmemoraci\u00f3n sino la representaci\u00f3n<sup>32<\/sup>\u00a0de lo que se conmemora, la presencia real de lo que hist\u00f3ricamente ha pasado y que aqu\u00ed y ahora se nos comunica de manera eficaz.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">-Desde un punto de vista lit\u00fargico el memorial es presencia del Sacrificio de Cristo en Virtud del Esp\u00edritu Santo, sin que se repita el sacrificio hist\u00f3rico y la Iglesia a trav\u00e9s del memorial toma parte en aquel sacrificio y, a la vez, lo ofrece Dios<\/p>\n<h2 style=\"text-align: left;\"><strong>Oblaci\u00f3n (ofrenda)<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: left;\">El memorial se culmina en la oblaci\u00f3n (ofrenda). La eucarist\u00eda es memorial, pero memorial de un sacrificio que es actualizado en la celebraci\u00f3n y que es ofrecido al Padre uniendo en una \u00fanica ofrenda el sacrificio de la Iglesia. El sacrificio de la cruz, en la celebraci\u00f3n es ofrecido de nuevo al Padre de una manera sacramental. Al ofrecer este sacrificio al Padre, la Iglesia tambi\u00e9n se ofrece uni\u00e9ndose a Cristo en el Esp\u00edritu por la salvaci\u00f3n del mundo.<sup>33<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">As\u00ed la eucarist\u00eda se convierte en el sacrificio total: de la cabeza (Cristo) y su cuerpo (de sus miembros, la Iglesia).<sup>34<\/sup>\u00a0Como nos dice la IGMR,<sup>35<\/sup>\u00a0la Iglesia pretende que los fieles no solo ofrezcan la victima Inmaculada, sino que aprendan a ofrecerse a si mismos, y que de d\u00eda en d\u00eda perfeccionen, con la mediaci\u00f3n de Cristo, la unidad con Dios y entre si, para que, finalmente, Dios lo sea todo en todos. Esta parte de la plegaria se convierte as\u00ed en el verdadero ofertorio de la misa, por eso el misal prefiere no llamar ofertorio al momento de llevar el pan y el vino al altar sino presentaci\u00f3n de dones. El verdadero ofertorio es ofrecernos con Cristo al Padre. Para que esto sea posible la Iglesia\u00a0 invoca al Esp\u00edritu Santo sobre la comunidad, porque llegar a ser con Cristo v\u00edctima viva es obra del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: left;\"><strong><a name=\"intercesiones\">Intercesiones y el recuerdo de los santos<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: left;\">Esta parte de la plegaria expresa la uni\u00f3n de la Iglesia de la tierra con la Iglesia del cielo. La eucarist\u00eda se celebra en comuni\u00f3n con toda la Iglesia celeste y terrestre y todos sus miembros, los que peregrinamos en la tierra, los difuntos y los santos del cielo.Por medio de las intercesiones pedimos a Dios que lo que realiz\u00f3 un d\u00eda en el misterio pascual de Cristo siga realiz\u00e1ndolo hoy con la humanidad entera, con toda la Iglesia terrestre en todos sus miembros (Papa, obispos, sacerdotes, fieles)<sup>36<\/sup>\u00a0y con la Iglesia de los difuntos<sup>37<\/sup>\u00a0de manera que todos lleguemos a la plenitud de la salvaci\u00f3n en el cielo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">El recuerdo de la Virgen y los santos nos recuerdan cual es nuestra meta.<sup>38<\/sup>\u00a0Esta parte de la plegaria manifiesta la solidaridad de la Iglesia y la de todos sus miembros, manifiesta ante todo que lo que mejor define a la Iglesia: su ser \u00a0comuni\u00f3n. La Iglesia es comuni\u00f3n. Tambi\u00e9n expresa que la Iglesia en Cristo es intercesora, participa de la gran intercesi\u00f3n de Jesucristo.<sup>39<\/sup>\u00a0La intercesi\u00f3n nos sit\u00faa en marcha hacia la plenitud del Reino de Dios. Nuestra Iglesia, la que celebra la eucarist\u00eda camina hacia la meta definitiva, donde contempla que algunos han llegado ya.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: left;\"><strong>La doxolog\u00eda final<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: left;\">Doxa significa gloria. Es una alabanza dirigida a la Trinidad con la que se concluye la plegaria eucar\u00edstica. Se retoma el estilo de alabanza con el que se empez\u00f3 la plegaria en el prefacio. Esta alabanza va dirigida al Padre por redenci\u00f3n de Cristo en la unidad del Esp\u00edritu Santo. En la doxolog\u00eda expresamos que Dios nos bendice por Cristo y nosotros por Cristo bendecimos a Dios (car\u00e1cter descendente y ascendente).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">En la eucarist\u00eda celebramos la gran bendici\u00f3n de Dios para nosotros ha sido toda la obra de salvaci\u00f3n que llega a su punto culminante en la pascua de Cristo. Pero tambi\u00e9n en la eucarist\u00eda la Iglesia, nosotros, bendecimos a Dios en Cristo, precisamente, por toda su obra. Unidos a Cristo podemos bendecir a Dios. Al elevar el sacerdote la patena y el c\u00e1liz el cuerpo y la sangre de Cristo se est\u00e1 resumiendo toda la creaci\u00f3n y toda la historia de salvaci\u00f3n tanto en su sentido descendente, de Dios hacia nosotros, como en su sentido ascendente de nosotros hacia Dios. As\u00ed aparece la gran mediaci\u00f3n de Jesucristo tanto en un sentido como en otro. Se concluye la doxolog\u00eda y toda la plegaria con el Am\u00e9n de la asamblea, el gran Am\u00e9n. Es el asentimiento a toda la plegaria y lo que en ella se expresa. El Am\u00e9n condensa el s\u00ed del creyente, el s\u00ed de la Iglesia. Es el Am\u00e9n m\u00e1s importante de todos los Am\u00e9n que pronunci\u00f3 la Iglesia.<sup>40<\/sup><\/p>\n<h2 style=\"text-align: left;\" align=\"center\">A modo de conclusi\u00f3n.<\/h2>\n<p style=\"text-align: left;\">Quiero terminar esta sencilla exposici\u00f3n con lo que hab\u00eda indicado al principio de la misma. No se trataba de una profundizaci\u00f3n teol\u00f3gica novedosa, sino m\u00e1s bien un recordatorio que nos haga m\u00e1s accesible la gran riqueza que encierra esta gran oraci\u00f3n de la eucarist\u00eda. Todav\u00eda nos queda por hacer (quiz\u00e1s para otro art\u00edculo) el ver como se desarrolla todo el contenido de la plegaria en las distintas plegarias que contiene nuestro misal.<sup>41<\/sup> El misal romano de Pablo VI, contiene trece plegarias eucar\u00edsticas. Ser\u00eda interesante analizar los matices de cada una, as\u00ed como dar unas pistas para su elecci\u00f3n. No siempre podemos escoger cualquier plegaria.<sup>42<\/sup><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Terminemos diciendo que la plegaria es un lugar privilegiado en el que la Iglesia expresa su fe, su comprensi\u00f3n del misterio cristiano. Conocerla y vivirla es profundizar y vivir dicho misterio. La plegaria no es solo una oraci\u00f3n para la celebraci\u00f3n, no es solo para la consagraci\u00f3n de los dones.\u00a0 En ella descubrimos toda una pedagog\u00eda que nos educa e introduce en el camino del seguimiento de Cristo, en el camino espiritual. De ah\u00ed nace la importancia de celebrarla bien, esto es muy importante. Cabe preguntarnos si damos toda la importancia que se merece este momento central de la misa. Sacerdotes y fieles deben tener muy presente cu\u00e1l su papel y su manera de participar.<sup>43<\/sup><br \/>\nLa plegaria nos ayuda a vivir d\u00eda a d\u00eda que Cristo es el centro de nuestra fe, que la eucarist\u00eda es el centro y culmen de toda la vida cristiana. Al celebrar la eucarist\u00eda cumplimos el mandato del Se\u00f1or. Desde la pascua la eucarist\u00eda es el alimento que nos da vida y que un d\u00eda nos llevar\u00e1 a la vida definitiva. Nosotros por nosotros mismos no podemos nada, pero con la \u00a0fuerza del esp\u00edritu podemos transformarnos, no solo en creaturas nuevas sino en pan que da la vida al mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">Los cristianos seguimos necesitando conocer mejor el contenido y riqueza de nuestros textos lit\u00fargicos, ellos sirven a la celebraci\u00f3n y toda celebraci\u00f3n es confesi\u00f3n de nuestra fe. No podemos celebrar bien si desconocemos la forma en que lo hacemos. La verdadera renovaci\u00f3n lit\u00fargica vendr\u00e1 del esfuerzo por su comprensi\u00f3n y profundizaci\u00f3n.<\/p>\n<hr \/>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>1<\/sup>\u00a0BOVELLI, F.; La plegaria eucar\u00edstica en\u00a0<em>Nuevo Diccionario de Liturgia\u00a0<\/em>(en adelante NDL), Madrid 1987, 1626.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>2<\/sup>\u00a0IGMR n.78.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>3<\/sup>\u00a0El Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica (en adelante CCE ) recoge esta definici\u00f3n del misal, en los nn. 1352-1354, podemos decir que el catecismo ha enriquecido la presentaci\u00f3n de la plegaria eucar\u00edstica en bastantes aspectos.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>4<\/sup>\u00a0BOROBIO,\u00a0<em>Celebrar para vivir<\/em>, Salamanca 2003, 330.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>5<\/sup>\u00a0JOS\u00c9 ANTONIO ABAD, Plegaria eucar\u00edstica en\u00a0<em>Diccionario de la Eucarist\u00eda<\/em>, Burgos 2005, 488-489.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>6<\/sup>\u00a0AURELIO GARC\u00cdA MAC\u00cdAS, \u00abLa plegaria eucar\u00edstica, fidelidad de la Iglesia\u00bb en\u00a0<em>Para vivir la Eucarist\u00eda<\/em>\u00a0(ponencia de las Jornadas nacionales de Liturgia en Valladolid 2005), Madrid 2006, 180.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>7<\/sup>\u00a0LINO EMILIO D\u00cdEZ, \u00abCelebrar mejor la plegaria eucar\u00edstica\u00bb en Phase 286, Barcelona 2008, 313ss.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>8<\/sup>\u00a0AURELIO GARC\u00cdA MAC\u00cdAS, La plegaria eucar\u00edstica fidelidad de la iglesia, 22.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>9<\/sup>\u00a0LINO EMILIO D\u00cdEZ,\u00a0 Celebrar mejor la plegaria eucar\u00edstica, 314.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>10<\/sup>\u00a0BOROBIO, D.,\u00a0<em>Celebrar para vivir<\/em>, 331.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>11<\/sup>\u00a0BOROBIO, D.,\u00a0<em>Celebrar para vivir<\/em>, 331.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>12<\/sup>\u00a0V. RAFFA,\u00a0<em>Liturgia eucaristica, Mistagog\u00eda della messa della storia e della teologia alla pastorale practica. Nuova edicione ampiamente riverdatta e aggiornata secondo l\u00b4editio typica testi del missale Romano<\/em>, Roma 2003, 456.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>13<\/sup>\u00a0J.M. S\u00c1NCHEZ CARO, \u00abBendici\u00f3n y eucarist\u00eda , veinticinco a\u00f1os de estudio sobre el genero literario de la plegara eucar\u00edstica\u00bb en Salmanticensis 2 (1983) 123-147. El autor recoge hasta esa fecha los estudios publicados. Para m\u00e1s informaci\u00f3n sobre estudios puede verse ALDAZABAL J.,\u00a0<em>Eucarist\u00eda<\/em>, 218 nota 3, hay una buena referencia de estudios hasta el a\u00f1o 2000; BOVELLI, F., La plegaria eucar\u00edstica en\u00a0<em>NDL<\/em>,1625-1639; \u00a0JOS\u00c9 ANTONIO ABAD, Plegaria eucar\u00edstica en\u00a0<em>Diccionario de la Eucarist\u00eda<\/em>, Burgos 2005, 488-489;en el \u00faltimo n\u00famero de la revista Phase del a\u00f1o 2008 encontramos el de LINO EMILIO D\u00cdEZ ya citado aqu\u00ed; tambi\u00e9n en los manuales de Eucarist\u00eda vamos a encontrar un apartado sobre la plegaria eucar\u00edstica.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>14<\/sup>\u00a0ALDAZABAL, J.,\u00a0\u00a0<em>Eucarist\u00eda,\u00a0<\/em>223.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>15<\/sup>\u00a0MANUEL GESTEIRA,\u00a0<em>La Eucarist\u00eda<\/em><em>\u00a0, misterio de comuni\u00f3n<\/em>, Salamanca 2000, 119.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>16<\/sup>\u00a0ABAD, J. A., Plegaria eucar\u00edstica, 490.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>17<\/sup>\u00a0En occidente encontramos la liturgia romana, la hispana, la gala, la ambrosiana; en oriente encontramos la liturgia siro oriental, la liturgia egipcia, la liturgia bizantina que posteriormente conocen diversas ramificaciones. Sobre las liturgias orientales, que nos resultan un poco m\u00e1s desconocidas puede verse MANUEL MIN,\u00a0<em>Las liturgias orientales<\/em>, Barcelona 2008.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>18<\/sup>\u00a0Se ha traducido al castellano por el Centro de Pastoral Lit\u00fargico de Barcelona en el \u00faltimo n\u00famero de Cuadernos Phase (n\u00famero 110), Barcelona 2008.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>19<\/sup>\u00a0En la obra de J. M. S\u00c1NCHEZ CARO- V. M. PINDADO,\u00a0<em>La gran oraci\u00f3n eucar\u00edstica. Textos de ayer y hoy,<\/em>\u00a0 Madrid 1969; J. M. S\u00c1NCHEZ CARO,\u00a0<em>Eucarist\u00eda e historia de salvaci\u00f3n. Estudio sobre la plegaria eucar\u00edstica\u00a0<\/em>oriental, Madrid 1983, en estas obras se puede encontrar un excelente an\u00e1lisis de las plegarias eucar\u00edsticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>20<\/sup>\u00a0Sobre el canon romano abundan los estudios citamos a P. TENA,\u00a0<em>El canon de la misa. Siete siglos (IX-XVI) de su histroria teol\u00f3gica<\/em>, Barcelona 1967.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\">><sup>21<\/sup>\u00a0En esta liturgia, como curiosidad , se\u00f1alamos que acaba de ser promulgado el nuevo leccionario en la pascua de este a\u00f1o de 2008, encontramos una rese\u00f1a en la revista\u00a0 Phase 286 (2008), 349-356.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"> <sup>22<\/sup>\u00a0PINELL J. , Preci Eucharistiche occidentali. Testi delle liturgie ambrosiana, gallicana e hisp\u00e1nica. Roma 1980; podemos ver las plegarias de rito hisp\u00e1nico en CONFERENCIA EPISCOPAL ESPA\u00d1OLA. ARZOBISPADO DE TOLEDO\u00a0<em>Missale Hispano-Mozarabicum<\/em>, 1991.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>23<\/sup> IGMR n.79, CCE 1352-1354.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>24<\/sup>\u00a0Aldazabal, J.,\u00a0<em>Eucarist\u00eda,\u00a0<\/em>239.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>25<\/sup>\u00a0MANUEL GESTEIRA,\u00a0<em>Eucarist\u00eda,\u00a0<\/em>631ss.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>26<\/sup>\u00a0Sobre el papel del Esp\u00edritu en la liturgia puede verse el Catecismo en los n\u00fameros 1091-1109, adem\u00e1s de lo que dice en la primera parte Creo en el Esp\u00edritu nn. 683-747. Nunca, antes se hab\u00eda explicitado tanto en un documento oficial el papel del Esp\u00edritu.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>27<\/sup>\u00a0IGMR n.79<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>28<\/sup>\u00a0ALDAZABAL, J.\u00a0<em>Eucarist\u00eda<\/em>, 241.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>29<\/sup>\u00a0Las palabras sobre el sobre el pan y el vino se toman de los testimonios del NT con cierta libertad. Ya que los cuatro relatos del NT eran diferentes, pero la liturgia tiene mayor flexibilidad, tiende a la simetr\u00eda en gestos y formulas. En las nuevas plegarias se ha a\u00f1adido a las palabras sobre el pan la afirmaci\u00f3n de Lucas y Pablo \u201cque ser\u00e1 entregado por vosotros\u201d. A las palabras sobre el vino se ha a\u00f1adido nueva y eterna en relaci\u00f3n a la alianza, tomando lo de eterna de Hb. 13,20, cf. ALDAZABAL, J.,\u00a0<em>La eucarist\u00eda<\/em>, 242-243.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>30<\/sup>\u00a0CCE nn. 1362 ss.,\u00a0 en estos n\u00fameros el Catecismo explica de una manera excelente en que sentido la eucarist\u00eda es memorial del sacrificio de Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>31<\/sup>\u00a0Seguimos en este punto el desarrollo FELIX MAR\u00cdA AROCENA,\u00a0<em>Contemplar la Eucarist\u00eda. Antolog\u00eda de textos para celebrar los dos mil a\u00f1os de presencia<\/em>, Madrid 2000, 219;\u00a0 sobre el memorial puede verse: ALDAZABAL, J.,\u00a0<em>Eucarist\u00eda<\/em>, 41ss, en la nota 33 cita numerosos estudios; NEUHEUSER, Memorial en NDL, 1253-1273.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>32<\/sup>\u00a0Representaci\u00f3n en el sentido de volver a presentar, por la celebraci\u00f3n se nos hace presente.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>33<\/sup>\u00a0BOROBIO, D.,\u00a0<em>Celebrar para vivir<\/em>, 333.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>34<\/sup>\u00a0CCE n. 1368.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>35<\/sup>\u00a0IGMR n. 79.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>36<\/sup>\u00a0CCE n. 1369, este n\u00famero nos dice el sentido de por qu\u00e9 mencionamos al Papa y al obispo.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>37<\/sup>37 CCE n. 1371.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>38<\/sup>\u00a0CCE n. 1370.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>39<\/sup>\u00a0CCE n. 1378.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>40<\/sup>\u00a0BOROBIO, D,\u00a0<em>Celebrar para vivir<\/em>, 332.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>41<\/sup>\u00a0En las distintas revistas de tem\u00e1tica lit\u00fargica aparecen con frecuencia estudios sobre las distintas plegarias. Entre nosotros se\u00f1alamos el esfuerzo de la revista Phase que de vez en cuando nos regala alg\u00fan art\u00edculo sobre alguna de las plegarias. Sobre las plegarias m\u00e1s nuevas\u00a0 puede verse JOSE ANTONIO GO\u00d1I, \u00abLas plegarias eucar\u00edsticas de la reconciliaci\u00f3n en la tercera edici\u00f3n t\u00edpica del\u00a0 Misal Romano\u00bb y \u00abLas plegarias eucar\u00edsticas por diversas necesidades en la tercera edici\u00f3n t\u00edpica del\u00a0 Misal Romano\u00bb en Phase 265 (2005).<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>42<\/sup>\u00a0SMOLARSKI, \u00bfCu\u00e1l ser\u00eda el criterio para elegir la plegaria eucar\u00edstica? en\u00a0<em>Preguntas y respuestas sobre la celebraci\u00f3n lit\u00fargica<\/em>, CPL, Barcelona 2004, 14-15; tambi\u00e9n PEDRO FARN\u00c9S,\u00a0<em>Mejorar las celebraciones y profundizar su significado<\/em>, Barcelona 2008, 103-104.<\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><sup>43<\/sup>\u00a0LINO EMILIO D\u00cdEZ, \u00abCelebrar mejor la plegaria eucar\u00edstica\u00bb en Phase 286 (2008), 311-333.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A Plegaria Eucar\u00edstica Al tema de la plegaria eucar\u00edstica durante los a\u00f1os de postconcilio \u00a0le han dedicado muchos estudios. El tema, pod\u00edamos decir, se ha revelado nuclear en el estatuto teol\u00f3gico y en la problem\u00e1tica pastoral en el terreno lit\u00fargico1. En la reforma conciliar, la plegaria eucar\u00edstica se ha desarrollado de manera original, pero tambi\u00e9n tradicional (teniendo en cuenta la gran tradici\u00f3n de la Iglesia). Por poner un ejemplo en la liturgia romana de una plegaria eucar\u00edstica (canon) se ha&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/parroquiamilagrosa.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/4027"}],"collection":[{"href":"https:\/\/parroquiamilagrosa.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/parroquiamilagrosa.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/parroquiamilagrosa.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/parroquiamilagrosa.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4027"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/parroquiamilagrosa.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/4027\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4029,"href":"https:\/\/parroquiamilagrosa.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/pages\/4027\/revisions\/4029"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/parroquiamilagrosa.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4027"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}